domingo, 30 de septiembre de 2018

Flow: Hasta Einstein tuvo que lavar platos

Foto Instagram: @leoarteaga

A veces me gusta imaginarme a grandes mentes pensando como a veces pienso yo... (con hueva, sin ganas, con desidia, pereza, desánimo). 

Me gusta pensar en la pareja de Miguel Ángel diciéndole "¿a qué hora acabas para irnos a pasear un rato?" y Miguel Angel respondiendo "... mmm yo creo que mejor vámonos ahorita y mañana empiezo la capilla, ¡Total! tengo un buen de tiempo". 

"¡Oye Sthep! (refiriéndose por supuesto a Stephen King)... ¿Jalas por unas chelas?" - "jalo, al rato puedo ponerme a escribir".  "Sthephen" (Hawking)  ya ponte a terminar tu trabajo"...  - "es que me duele la cabeza". "Indira, ayúdamos con India, no seas gacha haz paro"... -"es que no se cómo"-"Frida, rífate una pintura para llevarla a Europa con Picasso"... "Es que ... Diego me habló super feo"... 

Creo que una cosa súper linda de todos estos personajes, o más bien, eso creo yo, hacían las cosas desde un estado de "FLOW TOTAL", todos esos personajes admirables de la historia han sido pintores, escultores, músicos y muchos artistas, escritores, financieros, son personas que se pierden tanto en su trabajo que a veces, se olvidan de comer, beber o dormir. Fluir. 

Recuerdo con mucha ternura cuando tenía como 8 años y todo el tiempo que pasaba con mis primas y mi hermana haciendo "la casa" de las Barbies en los cajones del armario de mi tía... pasaban horas y horas y nosotras nos enfocábamos en que cada habitación fuera en verdad perfecta. Básicamente el juego radicaba en alistar las casas y afiches de las Barbies para que nos dieran 3 horas y después comenzar a jugar con todo listo. 

¿Cómo es posible que hayan personas que eso les produzca alegría?  y no me refiero a jugar a las Barbies necesariamente, me refiero a pasar 4 horas haciendo un presupuesto, a pasar horas conversando con una persona que se está quejando, o atender a uno tras otro a los pacientes de la tarde o incluso, "sacrificar tus horas de descanso" por hacer algo relacionado con tu chamba, con tu hobbie, con tu pareja, con tu familia por horas. Se llama Flow... (Flujo - Fluir).

El Flow radica en algo que te apasiona + algo que se te dificulta y disfrutas tanto, que puede pasar el tiempo sin que lo notes... El ego se va, el tiempo vuela, cada momento, cada segundo, cada respiración está dedicada a lo que sea que estás haciendo porque todo tu ser está involucrado en ello, todos tus sentidos están ahí. 

Mihaly Csikszentmihalyi  (autor del libro "Flow") dice que para que estés en Flow debes pasar por estos 7 principios: 

1. Estar completamente envuelto en lo que sea que estás haciendo
¿Ubicas ese momento en el que hasta sacas la lengua para concentrarte en algo?, puede ser algo que haces de chamba, o con tus amigos o familia... Lo que se me ocurre es como cuando nado... tengo que concentrarme tanto en las brazadas y la respiración que hay un momento en el que dejo de pensar si el agua está fría o incluso si hay alguien más en el carril en el que ando nadando. 

2. Sentir éxtasis o estar fuera de la realidad diaria.
Llega gente, pasan, hacen ruido... ¡no te enteraste de nada! Es placentero estar pintando mandalas, es gozoso estar tomando un taller, es riquísimo estar al frente de un salón de clases explicando algo muy complicado.

3. Mucha claridad, sabes lo que necesitas hacer, cómo hacerlo y sabes qué tan bien lo estás haciendo. 
Redactas un correo preciso, con mucha claridad de lo que necesitas, para cuando lo necesitas, sabes bien cómo se lo va a tomar el otro, y cómo va a reaccionar a tus palabras. 

4. Sabes que pueden haber dificultades, pero que tus habilidades son adecuadas para lo que necesitas y cómo resolverlo. 
No es un asunto de ego, es que sabes que lo que se te complique lo vas a poder resolver, porque eres bueno en ello... puedes con esas funciones y con los retos que se presenten, eres capaz de pensar en diferentes escenarios. 

5. El sentido del tiempo desaparece. 
Aquel momento en el que dices: "¡Ah chinga! ¿A qué hora se volvieron las 7.00 pm?"

6. Serenidad 
No te preocupas, sabes para dónde vas y cómo vas, si algo se dificulta, te tomas el tiempo necesario. Cada una de las adversidades se toman con serenidad, paz, incluso con cierta alegría. El jefe te regañó por algo, pero sabes que todo va a estar bien por que sabes perfectamente cómo resolverlo y estás dispuesto a hacerlo y dar lo mejor de ti. 

6. Te sientes parte de algo grande. 
Sabes todo lo que representa la actividad que estás haciendo y como la historia del chico que pone ladrillos que le preguntan "¿Qué haces?"--- "pues aquí poniendo ladrillos" y responde enojado... cuando a ti te preguntan respondes "construyendo la fe de mi comunidad porque estoy construyendo una parroquia" 

Dicen que el Flow lo encuentras haciendo tu actividad favorita, lo cuál hace que pongas aún más atención en tu chamba, si es que no es tu actividad favorita. Y es que en ese sentido a veces hay que encontrar la manera de sentirte retado (aún sin haberlo sido), o bien de ser reconocido (aún sin haberlo sido), encontrar la serenidad (sin saber donde encontrarla). Y no es un reto fácil, pero si muy necesario para pasar los días de oficina mucho más felices. 

Según Nadia  Goodman (Psicóloga de Columbia) para empezar a sentirte en Flow, y con esto me refiero a tu chamba, a) detecta actividades desafiantes que se ajusten a tus habilidades, b) haz un mapa de objetivos para saber a dónde quieres llegar, c) asigna tiempo libre de distracciones d) busca comentarios de tu labor. Si no lo encuentras, tal vez es un buen momento para plantearte nuevos retos, nuevas actividades que te hagan salir de tu zona de confort y tal vez esos objetivos deben plantearse para algo más lejano y grande a donde estás ahora. 

Para mi sería increíble fluir siempre en todo momento independientemente de lo que haga, pero ya aprendí que no todo lo que haga me gustará aunque procuro si estar consciente de que todo lo que haga esté alineado a algo que quiero ser, hacer o tener. Lo cuál está más complejo.  Cuando pienso en Einstein digo... seguramente el también tuvo que lavar platos para mantener el orden en su hogar, tuvo un día de no quererse parar de la cama para nada y hacer la fotosintesis por que se encontraba cansado... pienso que probablemente Martin Luther King también tuvo un día de migraña o una gripe que lo tumbó, sin embargo sus objetivos son tan grandes, sus luchas son tan inmensas y llenas de intensiones benéficas, de gozo, de placer, de propósito... que hasta para cuidar al cuerpo hay que darnos unos días siempre y cuando mantengamos el objetivo y busquemos que todos los días cuenten, que cuenten tanto como para decir: ¿A qué hora pasaron tantas horas?.