viernes, 23 de junio de 2017

Asertivo ¿según quién?


Mientras más camino por el mundo y convivo con más personas me doy más cuenta de lo difícil que es ser asertivo. Hoy parece que es la respuesta a todas las preguntas, y resulta que veo que la asertividad está ligada a una serie de factores y conductas que vienen de la historia de cada persona. 

Puedo entender que aprender a ser asertiva me va a ayudar en muchísimas cosas, y juro que trabajo en ello muchísimo porque encuentro el valor que me ofrece la asertividad: 
  • Siento que cada vez me vuelvo más eficiente en dar mi opinión, incluso en medirle el agua a los camotes para darla o hacerla como pregunta para no invadir, o bien, notar cuando de plano no les interesa lo que yo opine al respecto y mejor guardar mi opinión. 
  • Me estoy convirtiendo en una persona capaz de expresar sus emociones (agradables y desagradables) con respeto e intentando comunicar mis necesidades para procurar o cambiar esas emociones. 
  • Voy aprendiendo a cuestionar autoridades, tradiciones, conversaciones o actitudes que no me hacen sentir cómoda. 
  • Creo que cada día me vuelvo más ágil resolviendo mis conflictos cotidianos.
 Claro que hay conversaciones que sigo postergando, hay cosas que tocan fibras sensibles que aún no descifro la mejor manera de enfrentarlas, o incluso el miedo a que cosas que yo considero como "Ser Asertiva" el otro considerare como "Ser poco asertiva" ( ¡e incluso no serlo genuinamente sin siquiera notarlo!) 

Me doy cuenta que hay veces que hablo cuando no debo (es como ver en cámara lenta como estoy aventándome un clavado y cuando reacciono de que el agua está fría quiero regresar a tierra firme). 

Podría hacer un listado de temas en dónde recurrentemente noto la falta de asertividad (mía o de otros):

- Corregir a tu jefe cuando comete un error. 
- Reprobar un chiste homofóbico /sexista / racista de mal gusto. 
- Decirle a tu compañerito de trabajo que se está metiendo en asuntos que no le corresponden. 
- Hacerle saber a alguien que está ofendiéndote con sus comentarios. 
- Decirle a la persona que amas sobre tus inseguridades.
- Comenzar una nueva relación después de cierto tiempo de haber terminado otra. 
- Hacerle saber a alguien que no te sientes bien para continuar con alguna actividad. 
- Decirle a alguien que está sugiriendo que hagas cosas que afectan a tus valores o principios. 
- Hacer favores que no quería hacer. 
- Hacerle saber a otros que su impuntualidad retrasa mis planes. 
- Hacerle saber al otro como te sientes con respecto a alguna acción en particular. 
- Es más, decirle a alguien que trae el cierre abajo!!!! 

A eso, aún puedes sumarle el factor: "no quiero que crea que le estoy dando el avión" pero no puedo continuar con este tema y ya le intenté explicar mis razones. 

Adam Galinsky, psicólogo social y promotor de la comunicación efectiva, habla sobre el comportamiento "aceptable": 

- A veces somos demasiado duros y presionamos de más.  
- A veces somos muy débiles y dejamos pasar cosas.
- Cuando nos quedamos en nuestros límites somos recompensados.
- Cuando nos excedemos de nuestros límites somos castigados.

Y la magia de todo radica en la siguiente pregunta, entonces ¿hasta dónde puedo decir y hasta donde no puedo decir? 

¡Ja! Resulta que no hay límites ni restricciones porque no son fijos, lo que puedes y no puedes es dinámico, se expande, disminuye de acuerdo al contexto (y al contexto de los demás) y lo único que puede determinar esos límites es el poder que tú tienes para relacionarte y entender tu contexto y el contexto de los demás.  

Que hoy me funcione pedirle un préstamo a mi mamá de la manera más asertiva posible, no significa que dentro de 3 años que vuelva a pedirle ese mismo favor de la misma manera tenga que ser tomado de su parte igual.  Porque ¿qué crees? depende de contextos, historia, estados de ánimo, emociones, lugares, gente, situaciones... y ¿qué crees? si no lo hablas puedes pasar desapercibido... ¡ahhh! pero si lo hablas es posible que existan consecuencias (positivas o negativas). 

Algunos consejitos para intentar ser más asertivo que creo que pueden funcionarte: 

Sé flexible:  ¡No necees! y te lo dice la REINA DE LA NECEDAD... te lo digo porque es mi mayor reto, soy super terca, y abrirme a que hay muchas maneras de hacer las cosas es difícil porque suelo escudarme (como buena ñoña) en bibliografía y experiencias, entonces... intenta escuchar antes y ya que hayas escuchado plantea escenarios distintos o incluso preguntas sobre las consecuencias.  ¡Has notar tu disposición! 

Aprende a pedir consejo: A veces creemos estar siendo super asertivos porque no alcanzamos a ver los ojos del otro, pide opinión, pide consejo, pide ayuda a la gente en la que confías para tener más visión. 

Comparte logros, emociones y pasiones: Nada hace que brillen más los ojos de alguien qué saber lo que les apasiona y además ¡Contagia! Tal vez no todos tenemos la capacidad de ser asertivos, pero si podemos ver en los ojos de otros, en sus sonrisas, en sus gestos y en sus ademanes lo que los mueve, lo que los hiere, lo que hace a sus corazones latir. Mientras más sepas más fácil será entenderlos, más fácil será ser compasivo, más fácil será buscar soluciones, palabras y motivaciones. 

Creo que todos, absolutamente todos, tenemos un rol en el universo... esos roles son dinámicos, interactivos, cambiantes de acuerdo a las conveniencias, de acuerdo a lo que nos funciona para intentar desenvolvernos e ir cambiando.

Hoy en día veo a mi hermanita (la chiquita, la consentida, la miedosa ratoncita, la obediente) convertirse en una mamá feroz, decidida, segura, práctica y capaz de ponernos límites a todos aquéllos que antes le dábamos guía para ser asertiva con el cuidado de Patricio (mi sobrino). 

Hoy veo a mis Senseis ( a esas personas que veía yo hacía arriba por sus grandes conocimientos y experiencias... a aquellos que podían arreglar al mundo) pidiendo consejos con la humildad más grande y humana reconociendo sus debilidades para ser asertivos con su profesionalización y desarrollo.  

Hoy veo a gente que desea una pareja, que busca el cómo sí, que dentro de sus metas personales está el amor eterno decidir emprender la retirada de una relación que los lastima o que no les satisface para ser asertivos en la búsqueda de su bienestar. 

Hoy veo a gente decidida, resolutiva, firme y que siempre vi con un paso seguro deteniéndose a ver otra perspectiva, detenerse a pensar a encontrar pruebas, aliados y ser asertivos en su toma de decisiones. 

Siempre he pensado que todos los días tienes la maravillosa oportunidad de reinventarte de acuerdo a lo que necesitas, sé un apasionado de conocer diferentes formas, ampliar los límites de tu propio conocimiento y sabiduría. Al final... el chiste es que goces de cada uno de tus días.