jueves, 13 de marzo de 2014

¿Y si nunca es suficiente?

Constantemente estamos tratando de cubrir las expectativas del otro, tratando de quedar bien con el novio, con los amigos, con los colaboradores, con la familia, con el cliente, con el jefe,  con la sociedad en general… pero te has detenido a pensar en realidad ¿qué es lo que haces por el otro por muy pequeño que sea? 

Ultimamente he encontrado que las expectativas que otros ponen en ti suelen ser muy altas, y desean que te comportes, que actúes, que pienses incluso como esas personas lo han considerado en alguna momento. Es un juego, en el que cada quien va moviendo sus piezas de acuerdo a sus intereses personales, sus intereses laborales, sus intereses emocionales y están esperando de ti todo lo que ellos proyectan en ti. ("se más cabrona", "dile que no invente", "le hubieras dicho…") 

Con el paso del tiempo he ido descubriendo que yo puedo hacer cualquier cosa que me proponga, e incluso cualquier cosa que otro me proponga (confieso ser torpemente noble y suelo dar mucho más de lo que me piden o de lo que otros sean capaces de dar de regreso).  Creo que el gran truco de lo que pides es lo que das… o sea, como les he dicho en otras publicaciones "hacer equipo con todos"… creo que es por eso que el ser humano vive en comunidades, para trabajar juntos para realizar metas que se ven lejanas. 

Si estás esperando de mi una respuesta, una solución, un millón de pesos, que tienda mi cama, cooperación, alegría, que te regale un helado, humildad, amistad, que te invite a la fiesta, amor, cariño, respeto, que cocine Paella,  tolerancia, un beso, un abrazo, una caricia, que te diga que te quiero… ¡trabajemos juntos para lograrlo! porque de otra manera tu jamás podrás ver lo que yo he tenido que hacer… por que entonces conforme pase el tiempo y al ver mis logros individuales creerás que no tuve que esforzarme para lograrlo por que solo verás la punta del iceberg… 

Hoy mi temor es eso que se oculta para saber tus motivaciones, tus inquietudes, tu esfuerzo o tus miedos… que no obstante el esmero que ponga en cualquier acto, cualquiera que este sea, si no te hago partícipe de este… tu seguramente no lo notarás y encontrarás en mis acciones lo bonito del resultado, pero no el placer de realizarlo. 

Hoy mi temor es que no obstante el esmero que tu pongas en cualquier acto, tal vez yo sólo note y encuentre en tus acciones lo bonito del resultado, pero no el placer de realizarlo… O peor aún, que no encontremos ni tu ni yo lo bonito de las acciones, si no lo amargo y turbio que puede llegar a ser cubrir con las expectativas del otro. 

¿Cómo hago que sea suficiente para todos? ¿para ti, para mi, para lo que ve el mundo de nosotros? Hasta ahora de lo que he pensado, creo que hay algunas formas… 

1. Invitarnos a crear, hacer y sentir juntos: 
Si esperas que te ame ¡Ámame!, si esperas que te ayude ¡Ayúdame! No se vale esperar de otro algo que tu no eres capaz de hacer. 

2. Sentir la libertad y confianza de decir: 
Espero que a estas alturas del partido ya sepas que no todos somos buenos para todo… es mucho más honesto decir lo que no sabes /no puedes / no quieres hacer a tiempo…O bien, di cuando si lo sabes /si lo puedes y si lo quieres hacer a tiempo… hay un millón de cosas en las que puedes alzar la mano e integrarte antes de terminar con emociones de frustración, rechazo, dolor o rencor… ¡Alza la mano! 

3. Siempre antepón tus valores y el amor: 
Ya debes haber identificado cosas que no serías capaz de hacer nunca… "ni aunque te paguen" … siempre que estés tomando decisiones importantes considera esos valores antes, y lo increíble que eres para decir, hacer o pensar en algo… de esa manera, la expectativa a la que nunca fallarás es a la tuya. 

4. Da lo mejor de ti: 
Cuando te sientas satisfecho por haber dado lo mejor que hay en tu persona, aunque posiblemente decepciones a alguien, jamás te fallarás a ti por saber que haz entregado tu 100%, a veces tu 200% o tu 1000%… y eso da muchas mas lecciones que cualquier otra cosa, apapáchate, felicítate… pocos tienen en valor de darlo todo. 

5. ¿Qué es lo peor que puede pasar?: 
Y si le fallo?, si no le gusta?, si me corren?, si me lastiman?… son preguntas que han rondado mi mente … hasta que un gran amigo al que admiro me dijo piensa qué es lo peor que puede pasar… y de ahí te das cuenta siempre que las consecuencias no son tan graves por graves que sean… 

Hoy estoy convencida de que eso "que será suficiente" debe ser primero suficiente para mi… habiendo calmado a mis propios demonios y sabiendo que para mi es así… trabajar en equipo y juntos para que también sea suficiente para los que amo y los que me rodean. 

Me importa mucho cumplir con tus expectativas y me importa más cumplir con las mías…