lunes, 12 de septiembre de 2011

Compasión, amor, bondad y responsabilidad universal

Tuve la dicha de escuchar al Dalai Lama en el estadio azul con la conferencia “Hallando la felicidad en tiempos difíciles” ... y me siento realmente afortunada y positiva. Porque creo que he aprendido mucho en un solo fin de semana sobre mí misma, sobre mi entorno, y sobre lo que quiero hacer.











Me gustaría compartirles un poco de lo que dijo, o más bien, de lo que yo entendí... creo que no ha dicho cosas que no haya escuchado antes, sin embargo escucharlo todo en un mismo discurso impacta, e impacta mucho. Porque no siempre somos capaces de hacer conciencia.

No somos distintos, todos somos lo mismo ... y como lo somos, tenemos el derecho una vida feliz. El problema no es tener problemas, todos los tenemos y salimos de ellos, el problema en sí es que los vemos de manera subjetiva sin tratar de verlos de manera holística, es decir,  con una visión amplia, que abarque diferentes perspectivas.

Si viéramos los problemas desde otro ángulo, y viéramos todos los factores que intervienen en ellos, no perderíamos las fuerzas y la esperanza de solucionarlos, porque son etapas transitorias y ... porque a pesar de ser problemas de x o y magnitud, lo importante es la actitud que tengamos ante ellos y buscar los beneficios que dichos problemas nos traen. Busquemos las oportunidades que nos dan las situaciones que se nos presentan y saquemos todo lo positivo y lo padre que comenzó siendo una gran tragedia. ¡Nuestro sufrimiento es creado por nosotros mismos! ¡WOW!

Todos queremos paz y felicidad, y éstas... están en nuestro interior. Todo el sufrimiento que tenemos es creadom, por nada más y nada menos, que por nosotros mismos.

Debemos buscar la calidez de corazón...

Preocuparnos por el bienestar de los demás para encontrar la felicidad que nosotros buscamos. Tratar a los demás como si fueran de nuestra familia. Para encontrar esa calidez de corazón el Dalai propone 3 métodos:

  1. Infinito amor con Dios, para reducir el egocentrismo.
  2. Ley de causalidad: si daño a los demás, voy a experimentar sentimientos desagradables... si los beneficio, me veré beneficiado.
  3. Hay 7 billones de personas en el mundo, de las cuales hay miles no preocupadas por la religión, que deben desarrollar esta calidez de corazón con otros métodos.

Entonces, para esos miles... ahí les va:

  1. Recuerden el amor y afecto que recibimos al nacer: el amor de nuestra madre, el amor de los que nos rodean. Demostremos ese afecto a los demás para que se sientan bien y demos felicidad y paz.
  2. Sentido común... empecemos con NOSOTROS en vez de YO.  Dice el Dalai Lama que está comprobado que los que hablan con “yo”, “mi”, “mío” reflejan egocentrismo, se alejan de los demás, no confían, sufren estrés, no tienen amistades genuinas y, para colmo son más propensos a sufrir un infarto.
  3. Todas las emociones positivas refuerzan el sistema inmunológico, y las negativas lo destruyen poco a poco.

¡Si las acciones que queremos conseguir las meditamos, nuestro cerebro es capaz de desarrollar lo que sea!
 
En general, así fue su conferencia...

Al final dijo algo padrísimo acerca del Karma (yo siempre pensé que el karma sólo era negativo). Hacer cosas positivas genera un karma positivo, y viceversa... entonces ayudemos a otros, apoyemos, echémosle ganas para que nuestro karma sea chingón y recibamos lo que damos.

Finalmente, sólo quiero decir que yo quiero tener 76 años y seguir sonriendo de esa manera tan auténtica, seguir sorprendiéndome de todo lo que veo, y seguir disfrutando mis días al 100% para ser lo más feliz que pueda mientras viva.